Col rizada
Hojas firmes y crujientes, textura y carácter.
La kale (col rizada) es considerada uno de los vegetales más nutritivos del planeta con beneficios excepcionales:
Superdensa en nutrientes: La kale es extraordinariamente rica en vitaminas y minerales. Una taza contiene más del 200% de la ingesta diaria recomendada de vitamina A, más del 130% de vitamina C y más del 1000% de vitamina K, todo con apenas 33 calorías.
Rey de los antioxidantes: Contiene quercetina y kaempferol en altas concentraciones, poderosos antioxidantes que combaten el estrés oxidativo, reducen la inflamación y tienen efectos protectores contra enfermedades cardíacas y cáncer.
Propiedades anticancerígenas: Como miembro de la familia de las crucíferas, contiene sulforafano e indol-3-carbinol, compuestos que han demostrado ayudar a bloquear la formación de células cancerígenas a nivel molecular.
Salud cardiovascular superior: La kale ayuda a reducir el colesterol LDL mediante su contenido de secuestrantes de ácidos biliares, lo que puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas hasta en un 27% con consumo regular.
Vitamina C abundante: Contiene más vitamina C que una naranja gramo por gramo, fortaleciendo el sistema inmunológico, mejorando la absorción de hierro y actuando como un potente antioxidante.
Salud ocular excepcional: Es una de las mejores fuentes de luteína y zeaxantina, carotenoides que protegen contra la degeneración macular y las cataratas, dos de las principales causas de ceguera.
Fuente vegetal de calcio: Proporciona calcio biodisponible (mejor absorción que en los lácteos) esencial para la salud ósea, función muscular y señalización celular.
Desintoxicación natural: Contiene glucosinolatos que apoyan los procesos naturales de desintoxicación del hígado, ayudando a eliminar toxinas del cuerpo.
Omega-3 vegetal: Aunque en pequeñas cantidades, la kale contiene ácido alfa-linolénico (ALA), un ácido graso omega-3 antiinflamatorio, algo raro en vegetales de hoja verde.
Control de peso: Su combinación de fibra, bajo contenido calórico y alta densidad nutricional la hace ideal para dietas de pérdida de peso sin sacrificar nutrición.
Salud cerebral: El alto contenido de vitamina K, junto con los antioxidantes, puede mejorar la función cognitiva y ayudar a proteger contra el deterioro mental.
Regulación del azúcar: Su fibra y antioxidantes ayudan a estabilizar los niveles de glucosa en sangre, siendo beneficiosa para personas con diabetes o resistencia a la insulina.
Disfrútala en ensaladas (masajeada con limón para suavizarla), chips de kale al horno, salteada con ajo, en smoothies verdes, sopas o como acompañamiento nutritivo. Ligeramente cocida aumenta la biodisponibilidad de algunos nutrientes.

